sábado, 23 de abril de 2016

OFERTA Y MANDA?




Expulsados del VALHALLA con el alma en paliativos recogemos nuestro jornal, sin posible orden predictivo.

A ciegas de tu trabajo, perdido entre nuestros propios paraguas, surcamos las calles con los billetes en la boca y emulando los trucos de una foca gastamos todo a destajo.

Creando del gasto un grillete, como atrezo de gargantilla, de poderoso don odioso al llanto de quiero y no puedo con falsete y goteo de babilla. Así de inerte.
Con cada milenio menos sabios y más vacíos hacia la condena de muerte.

Hasta que la vida no aporte valor sonante. El gasto desaforado perderá el presupuesto y entre facturas de arresto vomitaras la colada del bien material, ese que estiliza de anorexia y tras su purga de Oxi Action induciendo a la cataplexia anuncia tu final. Sin nada en los bolsillos por tu cuerpo embargado. Qué chanante.

Como buen postre saciante, quedará la nada por detrás y por delante.
Y ese vapor luminoso que vuelve a ser alma te dará la oportunidad de comenzar, sin calderilla o aval. Con el precio más elevado, el de querer respirar.
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 6 de abril de 2016

LLORANDO ANTES DE QUE DUELA.





...Imagina que caes al agua. Tienes que sumergirte y pasar un tramo que nunca antes viste. Por la inercia misma de vivir coges aire y lo cruzas; en plena oscuridad acuosa llegas a la luz y como la gaseosa sales despedido a la superficie.
Esa primera bocanada de aire que coges es vital, automática; no habiendo terminado de exhalar notas la falta de pureza. Un aire viciado que te abrasa la garganta... pero no puedes parar de respirar. Y al agua sabes que nos vas a volver.
Son esos segundos en los que decides como morir, ahogado o luchando por respirar...


Creo que no sé esbozar otra similitud con lo que hoy día muchos llaman vida. Y esos segundos vitales se zurcen a lo largo de su existencia, activándose cada día para seguir respirando bocanadas venenosas.
No son conjeturas, son hechos. Y sacando de la ecuación a la suerte o al azar somos nosotros mismos quienes dependemos de todos y cada uno de los seres vivos que existen. Por eso muchos respiran ahogados, por eso cada vez son más los que acaban cruzando túneles oscuros para volverse a perder a cambio de una vida vacía, segura e inundada de sueños materiales que anecdóticamente son inalcanzables. Por eso vivimos todos una ACTUALIDAD  tan descompensada.
Deberíamos inventar El día de la vergüenza y reventar los centros comerciales con púlpitos donde la gente se subiera a pedir perdón. Podría ser una excelente forma de "abrir la brecha". A lo mejor conseguiríamos la redención como raza y el sufrimiento gratuito dejaría de crear negrura. Esa que ya parece haberse sentado entre nosotros con la manta y la estufa.
Ahora más que nunca acusamos una total falta de VERDAD. No podemos sucumbir a instaurar su figura como referencia y perder así nuestra mejor cualidad.
De la vergüenza al asco hay un par de generaciones de diferencia, y no sería la herencia más valorada si es que en un futuro se quisiese valorar.
Lo mismo nos sorprendemos y dejamos de conducirnos a sociedades solitarias con casas a modo prisión, alejados de familia, amigos, de interacción humana... para algo la esperanza de vida crece; no precisamente para hacer agónico nuestros últimos años de vida si no para aprender a gestionarlos de la forma más productiva y por qué no, espiritual. 
Y de paso, aprenderíamos como afrontar el tiempo que conforme nos hace vulnerables se nos escapa entre los dedos. Evitar su derramamiento sería nuestra mejor reacción, sobre todo cuando somos capaces pero hemos olvidado cómo. Y si la asignatura no se enseña en los colegios empecemos en nuestras propias vidas, sin encoger los hombros como respuesta a todo, ¿o no queda ya patente que no funciona?
En definitiva, no nos cunde.









miércoles, 9 de marzo de 2016

AMOR DE GOMA ESPUMA.



No es fácil el papel de amante. Amar incondicionalmente, sin elección ni prejuicio, esperando que el amor de oficio nos recompense solo del cardíaco ejercicio que nos supone amar. Sin recompensa ajena, de dificil paladar.
 
Porque alguien se le ocurrió hace tiempo incluir en la "lavativa" social que el amor es de medias naranjas y con intercambio de fluidos inclusive. Se ama y se quiere en la monogamia estricta que reflejan las tapas de los juegos de mesa familiar.
 
Se ama por interés, por miedo a no estar solo o se ama por sentir que no es posible encontrar algo mejor.
Por eso el amor ahora es plástico; dilatado por el calor que desprendemos sólo sabe llorar petróleo. Y como el petróleo tiende a embozar... acaba atascando las arterias, confundido, y dando pie a guardar en nuestro “tupper” emocional una mezcla imposible de sentimientos legales y recortados por lo que nos rodea. You lose.
 
Sabiendo la variedad que el amor abraza nos hace hipócritas, todos lo sabemos y lo negamos para no perder nuestro lugar en el rebaño de ovejas que sustenta nuestra pradera. El mismo rebaño que nunca jamás de los jamases nos termina de saciar.
 
Con lo sencillo que resulta amar sin condición. A diestro y siniestro dejando como patrón al alma que invidente va palpando los corazones, atravesando la carne de quien eriza la nuestra. Ya sea hombre o mujer, padre, amigo o un perfecto desconocido que consiga hacerte latir con motivo.
 
El amor no es infiel, lo son las intenciones. Cuando obligas a amar con anillos, parentescos o lazos del tiempo solo se demuestra que no queremos escuchar. Con el corazón sordo y el alma ciega no hacemos más que perdernos para en muchas ocasiones no volverse a encontrar.
 
Así el tiempo, a lo Dios Saturno, te empieza a devorar por los pies y cuando llega a tu garganta eres otro porcentaje pensionista que mira fijamente a la pared de una residencia, con la cuña y la silla de ruedas como complementos, esperando perder fuerzas para respirar.
 
El amor es lo único que nos hace estar por encima de todo lo que existe y es lo único que realmente nos da motivo para vivir.
 
Tenemos esta epidemia tan arraigada causante de destilar su pureza. Con su haber tóxico como gen dominante hemos puesto de moda el amor exprés, su comercio y de paso hemos eliminado del glosario su adjetivo más poderoso, el íntimo. Sin todo su repertorio nos ha quedado un amor tullido y terminal, con mala leche y quejoso.
 
Un deseo, una mirada, el tacto de dos pieles, un abrazo verdadero, un sacrificio... es ilimitado el sustento que puede reclamar nuestro corazón para poder amar, dejando al alma asomada al ventanal de nuestro pecho. Dando segundos de vida irrepetibles. Cebando al karma en su bulímica ingestión de nuestros actos.
 
La vergüenza y la cobardía son la primera lacra, una vez bajen la rodilla el resto de jirones serán remendados y el significado de "amar" volverá a ser un YO poderoso y descarado que va besando enérgicamente la vida para mofarse del día en que dejaremos de existir.
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 30 de enero de 2016

BONITO EQUIPAJE




Así estamos. Como en otros muchos casos, yo me encuentro en el ecuador del todo, con la solvencia adquirida suficiente para poder cagarla en formato profesional y sin despeinarme.
Mirando atrás sin regocijo veo experiencias que me esculpen. Que me han perfilado para ser.
Qué cantidad de aspectos inválidos cuando todo ocurre en movimiento.
Porque a pesar de los laberintos propios estamos en continuo viaje. Unos de una esquina a la otra del barrio, otros dando saltos de miles de kilómetros.
Viajar suele ser una puerta abierta a millones de emociones, de todas las clases; depende de uno mismo saber buscar la que se quiere.
Con continua compañía; mezclamos los viajes para hacerlos nuestros, muchas veces por elección y otras tantas por condena. Así llegamos a entender cómo la persona que te haría realmente feliz está fuera de tu alcance o quien te daña esta imantado a tu espalda.
Luchando altruistas, con la esperanza puesta en saber reaccionar en el último instante para no retrasarnos en un viaje donde el tiempo marca cada pauta de tu inexperto juicio, ese que llora frustrado por las noches.
Y la mochila a cuestas. Llena de objetos que modifican su número dependiendo de los recuerdos, las lecciones y en menor medida los errores. Por mucho que estos últimos quieran ser la portada del Hola personal. Y al fondo a la derecha, bien abajo, se deja una zona estanca esperando ocupar los sueños hechos realidad, dando valor al equipaje.
Que diáfanos suelen estar... un par de ellos, si no uno, deambulan en ese espacio como si fuera un estadio esperando que pase el tiempo que resta su valor.
Lo suyo es ser su "Coaching de Confianza", que menos, pero no somos de motivar. Más bien somos de superar. Y cuando un tullido emocional (adjetivo compuesto de muchos de nosotros) intenta superarse, las metas suelen ser pequeñas, lentas y comunes; acabando por desarrollar el síndrome de abstinencia ante tales migajas de logro.
No hace falta más, la verdad. Lo inteligente sería llevar la mochila vacía o hacer limpieza cada cierto tiempo, así el viaje sería el cimiento principal, pero nos sale la vena de Mercadillo Medieval y almacenamos sin criterio con la finalidad de reciclar lo inservible.
Es una progresión propia caducada y algo chapuza.
Tanto nos centramos en las instrucciones del juego que para cuando saltamos al tablero lo hacemos cronometrados dejando en nuestro ranking un montón de viajes frustrados y muchas emociones intactas. Obviando lo más importante: todo viaje tiene principio y final, lo que sucede entre medias es lo único que obtendrás.
Es la pereza de descubrir o aprender. Terminamos viajando en círculos bien controlados y familiares no sea que se gire el tiempo y nos pille en un momento sin control.
Al final, por lo que se ve, no hay ni suertes de tréboles ni escaparates sorpresa; si tal es la desilusión no busquéis otras posibilidades... creadlas. La norma es precisamente su ausencia, imposible de entender para las cabezas cuadradas de la evolución. Lo que peor llevo sin duda es esa imposición de “la vida es así” cada vez más marcada en nosotros, como si el miedo fuera portavoz de cercar cualquier señal de libertad. Otra forma de controlar más atractiva pero igual de eficiente, pensando que uno es libre cuando realmente no lo es.
Con tal mejunje de instintos heredados olvidaremos los esenciales; todo indica a que nos han dejado ganar para ver de lo que somos capaces, deben de estar flipando. Siento ser yo el que os diga que se os ha ido de las manos, como planeta en conjunto dejáis mucho que desear. Luego vendrá el drama.
Moraleja. Viaje con nosotros, si quiere gozar y disfrute de todo al pasar. Lo demás son cláusulas de treinta folios que no dicen nada y se empachan de nuestro tiempo, de la vida.

Sólo hay que dar el primer paso, simplemente viajar y dejarse de tonterías. Sin rutas. Y como mucho coleccionar postales que ocupan poco, o sonrisas que nunca darán exceso de equipaje.
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domingo, 10 de enero de 2016

TALANTE PREFERENTE.

 



Pasen y vean, están a punto de deleitarse con la estafa más vergonzosa y protegida en esta década. Sin discusión alguna pues todos tienen la suerte o desgracia de tener butaca Preferente, trato Preferente y abuso Preferente. Que gustazo, como la "High Class".
 
Todo empezó hace unos años, en la vorágine de una caja de ahorros que de mayor quería ser banco. Tenía buenos números con la dificultad que eso atañe, aunque sus riendas fueron tensadas por manos sucias, muy sucias. Y así es como nació la telenovela "Bankia, la Caja que iba para Artista de Revista" dejando una de las manchas de alquitrán más significativa de la historia económica nacional, subiendo en el ranking por encima de "El Dioni", su estrabismo y el furgón.

 
El Prestige fue un salpicón de boli Bic a su lado. Era casi el plan perfecto; está claro que no se iba a dejar semejante vergel de billetes en manos de cualquier pela gatos, por eso, el Reino de la Caja Erudita se convirtió en Olimpo de los tesoros bancarios y en una utopía tan cercana que la hacía irresistible. Solo los mejores en el arte docto del engaño, la frialdad y la voracidad podían subir los peldaños hasta sus puertas. Una vez dentro, Jauja. La pera limonera, subidón subidón, y Pim Pam toma lacasitos... era como estar en la Mansión de Huge Hefner pero con botellines de Mahou en vez de Champán, El Fari de fondo y sustituyendo a las PlayMates un atajo de hijos de puta sin escrúpulos hartos de sangrar las arcas de nuestros bolsillos.

 
Todos suspensos en tirar la piedra y esconder la mano, disfrutaban de esa sensación al mirar a cualquiera por encima del hombro con la conciencia diagnosticada como vegetal. Y probablemente con la única sensación homicida que provoca en mi persona, y en muchas más personas, al restregar sus actos por nuestras caras: la impunidad.

 
Pues estos "impunes" con complejo de Illuminati erigieron a su elegido por su despiadado y mediático currículum adornado con música napolitana y cabezas de caballo en las camas. El gran Rodrigo Rato. Alias "te doy una copa de Moët & Chandon porque invitas tú" o "mirar como toco yo la campana, vosotros a mí las pelotas".

 
Menudo espécimen digno de su extinción. No por robar, ni estafar, ni conseguir engañar a España entera sin impedimento de su asalariada, la justicia, ni por dejar a tantas personas sin hogar por su gestión, o tratar la burbuja inmobiliaria como su Camorra... no, tristemente todo esto no nos pilla de nuevas. Sobre todo ha sido por su proyecto estandarte, acunado como a un hijo para rematar toda su obra.


Las Preferentes.

Una especie de multipropiedad envenenada y creada con toda la red de cajas de ahorros para exprimir a los clientes más sensibles. Sensibles por ser suave. Como si de una pre-campaña electoral se tratase, produjeron un acoso ilegal a todo hijo de vecino que guardase unas cuantas perras en su cuenta. Lo  magistral de ello fue precisamente el no tener ningún tipo de criterio ni escrúpulo. De repente España se llenó de brókeres financieros emocionados con jugar en la bolsa, desterrando el Marca como diario más leído por el Expansión o al menos eso debieron pensar en Europa; si es que... se me escapa la sonrisilla.
Nada más lejos de la realidad; una realidad con un proyecto faraónico cimentado por ancianos, analfabetos, personas con discapacidad intelectual, menores de edad, pequeñas empresas con el conocimiento justo e incluso en poblaciones pequeñas y debido al exceso de confianza, se dieron casos de falsificación de documentos en donde la abuela de turno ni siquiera sabía que era socia inversora. Bravo, es la gran estafa de la cartilla caliente.

 
Un gigante de millones de euros repleto de los ahorros que muchos a base de sudor y esfuerzo llevaban cincuenta años recogiendo para poder tener una vida digna, la que su propio país le niega. Porque lo fácil es jugar a darle patadas al perro que está atado, sintiéndote por encima del todo. Pero a veces las correas se rasgan y el susto te lo llevas tú; para tranquilidad del señor Rato, España es como un Mastín de 19 años que lucha por respirar de forma regular.

 
Y ahí le tienes bañándose en yates, en Vespino por el pueblo, con esa mirada a cámara que susurra algo así como "me vais a comer..." y dejando su plaza en la guillotina para pasearse taconeando por los despachos y congresos. Poniendo nervioso al personal, porque si hay algo innegable es que este sin vergüenza suda poder. Y cada poro infestado de su piel dan para amedrentar políticos, coaccionar jueces y violar a la madre justicia en medio de la Plaza de Colón si se tercia.

 
Pero su golpe maestro siempre fue la prensa. Era como Ángel Cristo en sus tiempos mozos, su aire agresivo bramaba respeto. O miedo, dependiendo de lo cerca que estuvieses de su camino.

 
Siempre hay tiempo para esperar al error y en este país, Catedráticos en Meter la Gamba, no tardó mucho tiempo más en brotar la mierda. Su incursión en los informativos fue contenida hasta baremos ridículos. Tiene el millón de amigos que cantaba Roberto Carlos por lo que llegar a cercarlo casi fue imposible; a mi criterio le faltó llamar a portazos en la Zarzuela y calzarle una hostia a “Juanca”.
Genio, figura y tránsfuga hasta la sepultura. En mayo de 2012, cuando empezó a oler el estiércol, Rato se despidió a la francesa no sin antes cubrir bien sus flancos, dejando directrices de cómo seguir desangrando el emporio Bankia y entregando su cetro a su pupilo, el gran Blesa; para entonces era como una fuente de ensaladilla rusa en el capó de un Citroën BX en mitad del desierto. Tal era el continuo chorreo de ilegalidades que el hedor estaba impregnando las cortinas de la mismísima Moncloa. Siendo socio honorífico en las Gaviotas del Perpetuo Socorro siempre tuvo información importante a velocidad sideral yendo dos pasos más adelante que la justicia. Y eso le ha salvado hasta el momento a pesar de las estafas, extorsiones, sobornos, irregularidades de todo tipo, tarjetas "Black" y un sin fin de sucesos que se encubren dese estratos muy altos.

 
Mientras tanto miles de personas estafadas con Las Preferentes a día de hoy siguen denunciando a espuertas sin apenas resultado. En muchos casos mal viviendo por no recibir lo que ya fue suyo, arrebatado por un banco que el propio Estado tuvo que dirigir. Con esa sensación de resquemor por parte de la justicia a la hora de actuar, como si les estuviesen haciendo un favor.
Delegando a carpetas de sub-carpetas que deambulan de un despacho a otro a ver si por el camino se pierden. Y la mayoría de responsables... en sus casas, con las pantuflas y la copa de Brandy haciendo la peineta por la ventana mientras se descojonan. Porque se lo hemos permitido subiendo al poder a sus colegas, y parece que nos depara una legislatura más o por lo menos eso es lo que se ha votado.

 
Lo mejor de todo esto es que Don Rodrigo Rato ha desaparecido ya de los telenoticias. Porque en esta tierra el Alzheimer lo cura todo.
Consiguió la estafa perfecta legalizando lo que fue delito con ayuda estatal y coaccionando a todo aquel que asomaba su pescuezo fuera de la madriguera. Apretando nudos de corbata hasta estrangular para conseguir despertar a todos los que una vez pidieron comer de la mano de Rato. Con nombres y apellidos al descubierto para un público, nosotros, a los que nos importa más "quien va a mantener mi estilo de vida" sea al precio que sea, o "que disfraz llevan en una cabalgata", todo lo que sea carnaza emocional la cual engullimos como animales.

 
Esa misma carnaza que nos hace mirar para otro lado y deja impunes a toda esta escoria de gente que campa a sus anchas como cowboys; luego nos conmocionamos de sorpresa cuando la gente de la calle copia sus andares y, por ejemplo, estampan un coche en la sede del PP. Porque el señor Rato si está por encima de la ley; nosotros, las cartillas de ahorro andantes y desangrados de impuestos no.


Tenemos lo que somos y si hay algo en lo que "lo bordamos" es en lamentarnos de lo que conseguimos cuando lo perdemos.

Solo espero que la justicia acuda de una vez por todas a Proyecto Hombre y se desintoxique, su trabajo aquí le llevará décadas. A sí que dejemos de ser la droga del político y asumamos lo nuestro, quizás gentuza como este señor de la banca negra reciban su merecido.

 
Otro rumbo es posible.








 

sábado, 2 de enero de 2016

EL SIGUIENTEEE!!!!




…he recuperado mi lanzallamas. Y exijo una satisfacción. Espero que el 2015 esté ya corriendo campo a través, son sus cenizas las que reclamo. Esta vez no va a ser como antaño porque los cimientos que llevo, sin miedo, van a acabar calcinados. Tranquilos, no pasa nada.
A veces la causa de nuestro estancamiento pasa por esa manía de aguantar las cosas como son "por cojones", aunque sean una soberana mierda como el sombrero de un
picaor.
Solemos llevar la mochila bien rellena de un año a otro y por eso a mediados de enero nos estamos cagando en la santísima trinidad que no tiene culpa. Con gimnasios, dietas, cursos de alemán, running... pero el zurullo sigue ahí flotando emocionalmente tras tu nuca, como un aligátor, susurrándote que entras en 2016 con exceso de equipaje.
Pues con el queroseno a tope y el gatillo fácil solo se puede empezar la quema. Y el valor de cerrar a golpe de brasa todo lo que nos estrangula, lo que pesa hasta aplastar, lo que desmiga nuestras ilusiones y oscurece los pasos encargados de dejarnos caminar.
Por eso en ocasiones es necesario comenzar el reinado con sangre, con la tristeza impregnada en la casilla de salida, así no habrá dudas ni marcha atrás. Dejando que tu corazón soporte como van arrancando trocitos, a pellizcos, de todos los frentes abiertos que dejas ir. Asumiendo ya como recuperar todo ese ataque, pues los pasos cogen brío cuando el alma se siente fuerte. Sin girar la mirada tras de ti.
Con las fuerzas engrilletadas, esperando como un jaguar en la maleza, solo queda coger la salida 1 de la N-2016 y comer kilómetros como si no hubiese un mañana. Somos pura energía y lo más difícil siempre será la corriente continua, evitando los cortocircuitos que tan a menudo causamos y sufrimos. Y dejar marchar aquello que dibujó alguna vez el contorno de tu vida o fue el precursor de las emociones por los que tus ojos se abrían cada mañana; duele entender lo imposible que resulta convivir con ello a contracorriente, para acabar dando al valor las culpas de soltar el cabo y seguir tu camino.
Sin el odio de capa, emulando una versión gore de Ramón García, se podrá alcanzar la esperanza de creer posible otra vida, ni mejor ni peor pero llena de una ilusión intacta.
Por lo tanto el conformismo, ese gran estado pestoso y latente que nos viste, debería ir incluido en la barbacoa para nunca dejarle volver. Con la sangre caliente y el alma en llamas tocando acordes de AC/DC este año tendrá buen desarrollo. Solo con las cenizas de su antecesor obtendremos el sustrato idóneo para seguir creciendo. Non stop. Adelante, solo es otro año más y como un lienzo en blanco solo quiere color.

#feliz2016
#elfuegopurifica
#quéeresproblemaosolución?
#ponunHankScorpioentuvida

  

jueves, 10 de diciembre de 2015

VUELVEN LOS DRUIDAS LOCOS.




Toma acidez de estómago. Me sube magma volcánico por el esófago y burbujea sin control.
Sabía yo que El Debate tendría efectos secundarios, ojalá y en Antena 3 hubiese invertido el "volvemos en 7 minutos" en publicitar Gaviscón de forma masiva para el bien general.
Que espectáculo. Una ambrosía atiborrada de conservantes y colorantes, con efecto cancerígeno en la confianza y en la inteligencia propia y colectiva.
Un derroche de talento representado en una Zarzuela 3.0 con su tragicomedia y sus entremeses.
4 mástiles. Iban a ser 5 pero este último se ha desventado como una gaseosa en un frigorífico de motel; bueno, es lo que acontece cuando el monstruo mediático no te considera ni nutritivo. Con su estampa a lo Oprah Winfrey su desarrollo ha sido de manual. Primer error garrafal.
Era como buscar donde cenar de veraneo y tras en sexto chiringuito darte cuenta de parecer estar alimentándote en una franquicia de fast food. Gusto en boca plano. Con el carácter sorpresivo de una tortuga, con hedores a fosas sépticas de índole familiar emanando de sus bocas para empañar nuestras lentes.
El efecto Mofeta vuelve para repeler de nuevo nuestra atención y recoger su victoria por aburrimiento, por lejanía y por la extrañeza de parecer hablar igual para querer decir otra cosa.
Millones de personas en sus casas frente al plasma frunciendo el ceño, aturdidos y empeñados en querer escuchar en algo que solo se sabe oír, con la capacidad de elección sin objetividad ninguna pues no se conoce. A este no lo entiendo, al mío lo interpreto y al nuevo lo lapido.
Y nos queda pasar el chaparrón de caras maquilladas y lenguas cortesanas. Con dos bastiones magulladas frente a otras dos ebrias de adrenalina. Con la batalla personal flotante, los discursos ensayados con naturalidad y los fantasmas esperando tras el cogote.
Con la única cuestión clara como reclamo, la muerte del bipartidismo, fue una canción con distinta melodía. Un intento de sucesión a la franqueza que disparaba cuchillos lo suficientemente lentos como para poder esquivarlos, si sus propios egos les dejaban.
A su favor tengo que decir, entre chascarrillos y poses, que no se me hizo pesado. Fue una función circense a lo familia Aragón, y con La Sexta de Dominatrix llegó a su meta: el reality show.
Total, que cada españolito de a pie se fue a la cama con un claro ganador hasta que al día siguiente las rameras del séptimo poder publicaron su Cayo Julio Cesar particular. A cual mejor y más meritorio.
Y el poder del reino en manos desesperadas, con un ejemplo conciso de pasar la patata caliente cuando va a ir a la basura; porque una vez el culo caiga sobre el trono se volverá a hacer un "re-decora tu vida" en el prisma básico de nuestro futuro. Volverá el Frankestein social remendado cada cuatro años incapaz ya de aguantar otro zurcido.
No sé si seré yo alarmista, pero el tiempo de protesta colectiva está durmiendo sobre un polvorín. Y la esquirla que lo prenda crece progresivamente en un país sostenido sobre brasas de hoguera.
Con el deseo maléfico en ocasiones de ver por fin ese espectáculo de pirotecnia de consecuencias nefastas para terminar de una vez con este complejo de agua estancada.
Bueno, nos queda una vez más el estreno y seguro que habrá sorpresas. Aunque sea para desprestigiar al CIS que acostumbra a mirar por encima del hombro con aires masones.
Y la gracia sigo sin verla, sobre todo al ver las sogas más prietas sobre los cuellos de todos. Mínimo exijo respeto y responsabilidad, con lo cual vamos de culo y contra el viento. Ni eso parece cultivar.
Por lo tanto solo puedo manifestar mi repudia sobre todos ellos, en particular sobre los que ejercen ya actitud de okupas en La Moncloa. No merecéis el respeto que engullís de nuestras manos; y si hay tanta gente desahogada que prefiere el caso omiso como bandera no tengo reparo el saltar por la borda con el cuchillo en la boca.
Esta vez no conseguiréis mendigar mi voto y algún día os ahogareis en el petróleo que lleváis destilando del culo a nuestra costa. Ves, así sí que estaré de acuerdo en la quema de combustible fósil.
Porque a veces lo más sensato es reducir todo a cenizas y cobrar el seguro. Buen futuro, bon apetit.