Hay cientos de posibilidades de suspender un examen dependiendo de la técnica de estudio empleada. Y probar con refuerzo, clases particulares; aun así habrá seguro más cosas que pudieran mejorar tu nota. Así es la vida de amplia, lo hace por putear un poco. Pero hay una reválida que esta fuera de tus manos, de hecho, tienen más protagonismo tus glándulas endocrinas que todos los codos hincados en tu maravillosa vida de estudiante.
Es la nota de corte para el ser humano y sobre ella formará el resto de su apasionante vida; que pase la Querida Madurez. Adelante.
Tú puedes ser una jodida cabra loca, de repente te sale pelusilla en el bigote o la venerada menstruación llega para quedarse... y ya empiezas a madurar te guste o no. Es la Gran Carrera de Fondo, esa que obligada y cansada sobrevive a cada generación, llena de rotos y remiendos a gusto del corredor actual. Toda una rapsodia paleta y hortera.
Tres, dos, uno... CERO. Primero estudia una carrera si quieres un futuro en condiciones (pendiente de actualizar), segundo busca una pareja y sumérgete en el maravilloso mundo de la monogamia; entre tanto mantén una equilibrada relación social entre familia y amigos, que el día tiene 24 horas poco productivas. Busca "el trabajo ideal" (modificado a trabajo unicornio) y despegando...
Llegados a estas alturas de No Retorno solo hay que dejarse llevar por la gravedad. De ahí a la vicaría, paternidad lo siguiente y la ambición insensible necesaria para escalar en tu mundo laboral. Sin liquidez no nos dará para enfangarnos en hipotecas o aumentar nuestra clase social en algún punto, porque si no compras un piso estas tirando el dinero (tirar el dinero... 1, 2, 3 responda otra vez!!!! Tabaco, lotería, seguros de casa y coche, sindicato, tele de pago, abono anual de fútbol, afiliación de partido político, Fibra Óptica, ropa de marca, piezas de Tunning... pues va a ser que el dinero se tira pero en aspersor. Aunque la hipoteca más bien trata de esclavitud en cómodas cuotas, pero alquilar muy mal. Eso es de jipis. Y ya está, que en vez de un paréntesis esto parece unos Entremeses de Cervantes)
Entonces será cuando nuestra madurez llega a su punto de cocción ideal o por lo menos eso cuentan los que nos anteceden.
Si pestañean se lo pierden. Las 24 horas de Le Mans versión humanista dan paso al ecuador de la primera parte, allá con 40 años más menos, con un palmarés de Padre del Año, Un Grey en la anatomía de tu pareja y un “Fucking Máster” en tu profesión; ya seas un Chicote en la cocina o un Willy Toledo de gilipollas profesional. Sin descuidarte en afianzar los lazos con tu pareja para consolidar una historia idílica y muy bien representada en el cine americano de los 80 y 90. Con el mismo material del que se hacen los sueños... basta.
Toma 2, Acción. Esta última ronda pasa rápida de narices. Cuando haces cuenta ya has hecho tus paradas en boxes y tiras a la loca y a la brava con lo que dé el depósito. Ahí es cuando todos, vestidos de anciano entrañable, viviremos el éxtasis de una vida plena y nos sentaremos en el porche a ver el atardecer con una naranjada. Escuchando en la gramola alguna antigualla, en mi caso sería Alaska y Dinarama por ejemplo, mientras entrelazas las manos y suspiras a ritmo de "A quien le importa lo que yo haga..." Que bonito hostia. Lo de la tensión, diabetes, arritmias, cagarse encima y comer natillas con las encías esta censurado, no se verá nada, no se apuren. Algo que está por encima de censuras y poderes divinos es ese momentazo de:
-Papi, ¿te llevo a la resi?
- Claro que si guapi.
Si eres un "estorbi", hasta "nunqui". Chic para ti, chic para mí. Ves tú, esto en Dirty Dancing no salía, nos tienen a todos descolocados...
Si no fuera porque suelo escribir con nocturnidad me subiría el reflujo de la cena. El cortocircuito salta por la ausencia de variedad dentro de una genética tan revuelta, que parecemos copias de seguridad hechas a mano. Ante todo solo se ve que nos hemos obcecado en seguir un camino del cual todos no estamos preparados; quizás por eso al seguir la misma directriz aparecen tantas abominaciones etílicas de inmadurez a pesar de estar ya en la casilla de "Dúplex en la Sierra", "Me pillo el X5" o "Me subo las tetas".
Que barrabasada. Si me apuras es como reírse de un cojo, o algo así. La analogía puñetera sería "tachar a un pez de estúpido por no saber escalar un árbol", o una vez más esa manía de hacer rebaños de humanos y llevarte un bocado al salirte del redil.
Que me aspen si no estamos creando una red de pequeñas bombas emocionales a costa de mantener un Statu Quo, no sabemos ni cual, que acaba enriqueciendo a un 20% del planeta. Por eso compramos casas que valen cincuenta años de sueldo y un sin fin de necesidades innecesarias para juntarnos con el resto de nosotros y enseñarlas como si fueran cromos. Alimentados del "sile" y traumatizados por el "nole" sacrificamos todo nuestro potencial en ser un buen zángano que produce, consume y protege la colmena. Si cagáramos petróleo seríamos la puta perfección hecha realidad y el sueño de cualquier dictador o anormal con sangre azul. Lo que nunca vamos a esperar es que esas bombas estallen, ahí siempre estamos en la parra y nos pilla el toro. La historia nos precede.
Será por eso que nunca sabremos si la vida es complicada y nosotros aun inexpertos por terquedad, o bien la vida es simple y nosotros la complicamos por necedad. Ríete tú de madurar. Como experimento sería emocionante que todo el mundo tuviera la oportunidad de decir lo que siente para ver por fin lo que somos y no lo que nos hacemos creer. Como un Impulso Electromagnético de sinceridad que mostraría LA VERDAD, y no esta pantomima que nosotros mismos nos construimos.
Seguir corriente arriba no parece funcionar; no hemos ni siquiera intentado otra forma igual de válida. Dejamos pasar pequeñas muestras aisladas de genialidad, encasilladas en rarezas, para acabar siendo desterradas por puro pánico en vez de servir como lección. Yo no soy gurú de nada como para dar soluciones y mi piel de borrego hace tiempo que acabó en el cubo de la basura. Me limito a escribir lo que veo en el escaparate, salpicado de acidez inocua, y a nunca desistir en la idea de elegir otro camino paralelo, igual de legítimo. Uno en el que las manzanas no se arrancan y se dejan caer.
