sábado, 17 de diciembre de 2016

MANZANA ARRANCADA, MANZANA MADURA.



Hay cientos de posibilidades de suspender un examen dependiendo de la técnica de estudio empleada. Y probar con refuerzo, clases particulares; aun así habrá seguro más cosas que pudieran mejorar tu nota. Así es la vida de amplia, lo hace por putear un poco. Pero hay una reválida que esta fuera de tus manos, de hecho, tienen más protagonismo tus glándulas endocrinas que todos los codos hincados en tu maravillosa vida de estudiante.
Es la nota de corte para el ser humano y sobre ella formará el resto de su apasionante vida; que pase la Querida Madurez. Adelante.
Tú puedes ser una jodida cabra loca, de repente te sale pelusilla en el bigote o la venerada menstruación llega para quedarse... y ya empiezas a madurar te guste o no. Es la Gran Carrera de Fondo, esa que obligada y cansada sobrevive a cada generación, llena de rotos y remiendos a gusto del corredor actual. Toda una rapsodia paleta y hortera.
Tres, dos, uno... CERO. Primero estudia una carrera si quieres un futuro en condiciones (pendiente de actualizar), segundo busca una pareja y sumérgete en el maravilloso mundo de la monogamia; entre tanto mantén una equilibrada relación social entre familia y amigos, que el día tiene 24 horas poco productivas. Busca "el trabajo ideal" (modificado a trabajo unicornio) y despegando... 
Llegados a estas alturas de No Retorno solo hay que dejarse llevar por la gravedad. De ahí a la vicaría, paternidad lo siguiente y la ambición insensible necesaria para escalar en tu mundo laboral. Sin liquidez no nos dará para enfangarnos en hipotecas o aumentar nuestra clase social en algún punto, porque si no compras un piso estas tirando el dinero (tirar el dinero... 1, 2, 3 responda otra vez!!!! Tabaco, lotería, seguros de casa y coche, sindicato, tele de pago, abono anual de fútbol, afiliación de partido político, Fibra Óptica, ropa de marca, piezas de Tunning... pues va a ser que el dinero se tira pero en aspersor. Aunque la hipoteca más bien trata de esclavitud en cómodas cuotas, pero alquilar muy mal. Eso es de jipis. Y ya está, que en vez de un paréntesis esto parece unos Entremeses de Cervantes)
Entonces será cuando nuestra madurez llega a su punto de cocción ideal o por lo menos eso cuentan los que nos anteceden. 
Si pestañean se lo pierden. Las 24 horas de Le Mans versión humanista dan paso al ecuador de la primera parte, allá con 40 años más menos, con un palmarés de Padre del Año, Un Grey en la anatomía de tu pareja y un “Fucking Máster” en tu profesión; ya seas un Chicote en la cocina o un Willy Toledo de gilipollas profesional. Sin descuidarte en afianzar los lazos con tu pareja para consolidar una historia idílica y muy bien representada en el cine americano de los 80 y 90. Con el mismo material del que se hacen los sueños... basta.
Toma 2, Acción. Esta última ronda pasa rápida de narices. Cuando haces cuenta ya has hecho tus paradas en boxes y tiras a la loca y a la brava con lo que dé el depósito. Ahí es cuando todos, vestidos de anciano entrañable, viviremos el éxtasis de una vida plena y nos sentaremos en el porche a ver el atardecer con una naranjada. Escuchando en la gramola alguna antigualla, en mi caso sería Alaska y Dinarama por ejemplo, mientras entrelazas las manos y suspiras a ritmo de "A quien le importa lo que yo haga..." Que bonito hostia. Lo de la tensión, diabetes, arritmias, cagarse encima y comer natillas con las encías esta censurado, no se verá nada, no se apuren. Algo que está por encima de censuras y poderes divinos es ese momentazo de:
-Papi, ¿te llevo a la resi?
- Claro que si guapi.
Si eres un "estorbi", hasta "nunqui". Chic para ti, chic para mí. Ves tú, esto en Dirty Dancing no salía, nos tienen a todos descolocados...

Si no fuera porque suelo escribir con nocturnidad me subiría el reflujo de la cena. El cortocircuito salta por la ausencia de variedad dentro de una genética tan revuelta, que parecemos copias de seguridad hechas a mano. Ante todo solo se ve que nos hemos obcecado en seguir un camino del cual todos no estamos preparados; quizás por eso al seguir la misma directriz aparecen tantas abominaciones etílicas de inmadurez a pesar de estar ya en la casilla de "Dúplex en la Sierra", "Me pillo el X5" o "Me subo las tetas".
Que barrabasada. Si me apuras es como reírse de un cojo, o algo así. La analogía puñetera sería "tachar a un pez de estúpido por no saber escalar un árbol", o una vez más esa manía de hacer rebaños de humanos y llevarte un bocado al salirte del redil.
Que me aspen si no estamos creando una red de pequeñas bombas emocionales a costa de mantener un Statu Quo, no sabemos ni cual, que acaba enriqueciendo a un 20% del planeta. Por eso compramos casas que valen cincuenta años de sueldo y un sin fin de necesidades innecesarias para juntarnos con el resto de nosotros y enseñarlas como si fueran cromos. Alimentados del "sile" y traumatizados por el "nole" sacrificamos todo nuestro potencial en ser un buen zángano que produce, consume y protege la colmena. Si cagáramos petróleo seríamos la puta perfección hecha realidad y el sueño de cualquier dictador o anormal con sangre azul. Lo que nunca vamos a esperar es que esas bombas estallen, ahí siempre estamos en la parra y nos pilla el toro. La historia nos precede.
Será por eso que nunca sabremos si la vida es complicada y nosotros aun inexpertos por terquedad, o bien la vida es simple y nosotros la complicamos por necedad. Ríete tú de madurar. Como experimento sería emocionante que todo el mundo tuviera la oportunidad de decir lo que siente para ver por fin lo que somos y no lo que nos hacemos creer. Como un Impulso Electromagnético de sinceridad que mostraría LA VERDAD, y no esta pantomima que nosotros mismos nos construimos.
Seguir corriente arriba no parece funcionar; no hemos ni siquiera intentado otra forma igual de válida. Dejamos pasar pequeñas muestras aisladas de genialidad, encasilladas en rarezas, para acabar siendo desterradas por puro pánico en vez de servir como lección. Yo no soy gurú de nada como para dar soluciones y mi piel de borrego hace tiempo que acabó en el cubo de la basura. Me limito a escribir lo que veo en el escaparate, salpicado de acidez inocua, y a nunca desistir en la idea de elegir otro camino paralelo, igual de legítimo. Uno en el que las manzanas no se arrancan y se dejan caer.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA RESISTENCIA.






Ya hay nueva Parca del siglo XXI. Es sigilosa y muy virulenta, se hace llamar Tristeza. No hace honores a su historia y nos confundimos de sobremanera al encasillarla en su pose poética. Nada de “Tristetrón” o “Sad 2.0”, no es nada cosmopolita.

No produce lágrimas. No suele tener una reacción directa y se mofa de la causa-efecto. Digamos que es la tristeza en su estado más puro y por tanto desconocido.

Empieza por decolorar tu escenario, haciendo del horizonte un despropósito de colores neutros y pasteles. La nada ambienta tu alrededor y pasa inadvertida para que todo te pase inadvertido.
Luego llega el mutismo; robando cada día unas palabras va mermando nuestra expresión, dejando un espacio muy corto en la comunicación. Es el alma quien más sufre su causa.

El resto lo hacemos nosotros. Estamos reprogramados para ello, solo hay que infectarse y dejar que se acomode. Y lo más importante es... que no mata, salvo en excepciones muy viscerales. Tan solo va dejando un reguero de personas inertes, con venas de Poliespan y un torrente sanguíneo espeso y turbio.

Su mención no es mero marketing, desde que empezó a infectar ya ha pasado el tiempo suficiente como para ser un número digno a temer. Se aprecia en como poco a poco van cambiando la forma de sentir. Vetando socialmente todo lo que pueda herir o combatir a esa tristeza y dejando una plaga de gente incapaz de saber vivir. Haciendo todo impasible y comedido.

Por eso la pasión desaparece, el arte se esconde y las pieles solo tiritan de frío.

Ahora diréis que no, que no es tan "así" y que no hay tanta gente de esa... primera señal de ser un triste, porque los proteges. Plumero visto oiga.

Es la Primera Oleada, un séquito de falsos optimistas que tergiversan las mentes para allanar el camino a los tristes. Objetivo, las vidas de corcho. Mucho más productivas y mansas.

Ahora que sabéis la verdad no podéis quedaros ahí, plastificados, como un bollo industrial. La batalla es inminente. La locura innata, el arma definitiva. El amor será munición y la ironía de vivir el cubo de agua fría que caerá sobre todos aquellos que contagiados caminan renqueantes con sonidos guturales...

Yo, acabo de pisar un charco y me he puesto perdido, qué cara habéis puesto ¡Payasos, voy a por todas! JA JA JA JAAA, no podréis contra los locos. Somos pocos, pero muy ruidosos y algo "kamikazes". 
La estrategia a seguir es clara, NO PODREIS VENCER. No hay magias ni artilugios capaces de extinguir esa luz que os deslumbra y os da terror. Cuando oigáis los graves y el ritmo incesante… es porque ya estamos aquí.







miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL REDACTOR DE LAS ETIQUETAS DE CHAMPÚ QUE NO SE LAVABA EL PELO.




Qué difícil es vivir entre piedras, rodeado de personas que no saben lo que significa estar vivo. Con unos valores mal olientes basados en odios, egoísmos e inseguridades causantes de complicar la existencia. Incluso tendiendo una mano de ayuda recibes zarpazos, una enseñanza en bucle tatuada en todas las frentes. 
Ya nadie ayuda. Ni se piensa en lugar del otro, ya nadie quiere mirar las manos ajenas que puedan sus heridas resecas contar historias. 
En lugar de eso hay Progreso. Una moral con luz led que ilumina el estrecho desfiladero por donde corremos. Y despavoridos miramos atrás temiendo que la vida nos pida cuentas; la debemos mucho como para pararnos a dialogar y el ansia del capital es nuestra adrenalina, fuente inagotable.
Es como el cambio climático. ¿En noviembre pantalones cortos? bah, paparruchas.
Dentro de un par de generaciones, cuando no haya forma de vivir en sociedad y nos eduquemos como principados, nos limitaremos a administrar toda una vida en tangibles. Tanto tienes, tanto vives. Y después a la caja, previo pago del sustrato que descompondrá tu físico. 
¿De verdad es lo que queremos? Un poco confuso parece. Cuando es tan evidente ese cambio de vuelta y lo vemos crecer, es gracias al beneplácito de TODOS. Todos y cada uno de los que piensan en modo ahorro, los que se equivocan poniendo cientos de filtros a su película o simplemente se limitan a vivir varados en el sudor de otro.
Ya no valen excusas, son baratas y diluidas en alcohol de quemar. Ya no valen los "y si" ni los "quejíos de marca blanca". Ya no vale mirar a otro lado porque cada vez quedan menos lados abnegados por el lodazal que cagamos. Si, una diarrea mental sobre el sueño de la evolución que ni el mismísimo FORTASEC sería capaz de acotar. 
Por lo menos podríamos reconocer que hemos caducado, parcialmente como los yogures, y para el caso estamos pasados de fecha. Los abrazos dan vergüenza y los gritos son audiencia, todo compactado en una mole espesa imposible de tragar. Y sabemos de sobra la teoría, a filósofos becados no nos gana nadie.
Hace poco leí en un tweet una de esas verdades de Oscar: España es un hombre dando de comer a unos patos, apoyado en un cartel que dice "prohibido dar de comer a los patos", mientras se queja de qué gordos están. Caladitos.
Tan solo UNA persona es necesaria para cambiar el mundo, si somos una puta plaga digo yo que por estadística y para que los encuestadores no se suiciden de forma masiva, deberíamos empezar a despertar. Ventaja para los insomnes.
Siempre fui activista, en registro abstracto, y mi yihad es muy simple pero de cimientos inmortales.

<<Me ofrezco puro para conocerte, mi ayuda sin condición si mi mano consigue que avances y no es mi espalda la que te acune, mi letra para compartirla y mis pasos para acompañarte fielmente.
El corazón en lo que hago tiene valía salvo la mitad que regalé y un cuarto que se fue a morir con quien ya no está presente.
El alma va por delante, recortada con navaja será faro en tus aguas sin miedo a mojarme o a caer en pendiente.
Por demás solo queda la nada, vacía y sorda esperando dar parcela a quien se embarque en los viajes que factura la piel, con la carne de gallina del talón a la frente>>


Y unas cañas, por descontado.

jueves, 27 de octubre de 2016

TU CORAZA ES MI MORDAZA







Al final pensaron que la propia palabra era Ley.


En plena faena de nacer y respirar humanidad fue lo único a lo que se pudieron agarrar, solo hay que recordar cuanto les hizo ascender. Cuando esa Ley fue escrita, llegó a cada rincón del planeta. Un mensaje de civilización a veces caótico y sobretodo inestable preparado para amarrar esa fuerza social que siempre tuvo su temeridad. Y como la tarta que reposa, fue cogiendo cuerpo a lo largo de los siglos; desde entonces nos hemos esmerado en adornar su exterior sin modificar siquiera su forma, no somos civilización de probar posibles alternativas si algo funciona. 


Y esa Ley maduró llena de guirnaldas y toppings, para comer con la vista, aunque su interior estaba amargo.

Hoy por hoy, una especie de demócrata embrutecido vestido de Channel  nos ajuicia para que la humanidad no desborde su propia ineptitud y consiga a base de esperanzas vidriosas pasarse el día barriendo sus cristales rotos. Es la Ley descompensada y pútrida. La Ley del fuerte, de todos los que heredan inmunidad, la Ley que tasa la vida, la que se vende y etiqueta el sano juicio. Con esta Ley mal convivimos y lloramos lágrimas secas. La información cada vez es más accesible siendo imposible esconder los pasos que intenta dar a hurtadillas.


Y sufre muchísima gente, tanta que las cifras proyectadas en Power Point no son necesarias a no ser que seas de esos convencidos de ser casos aislados y en la otra punta del globo. Curioso es. Seguramente allí, al otro lado, pensaran que su mierda no huele y que por aquí apesta... es innegable el corte del mismo patrón.


Eso si, ahora con el móvil subes las persianas de tu casa desde el Himalaya, para que no se mustien los crisantemos, dando Máster Class de vanguardia para la razón humana. Pero a su vez somos capaces de girar la cara ante la pura y constante barbarie, en el fondo sabemos el precio que se paga por no subir tus putas persianas con esas manitas que Dios te ha dado. Por eso la Ley es tan impersonal y cruel, porque la dejamos. E incluso si se torna la injusticia a movimiento social acaba desventándose hasta su olvido; nos tiene bien cogidos por los huevos/ovarios siendo parietal, solo nos queda reconocer nuestra derrota frente a ella.  


No es a quien se mata si no el por qué, ni porque se roba si no para qué. Está claro que no vivimos en la Edad Media siendo posible otras fórmulas ya testadas con prevaricación y enriquecimiento indebido de muchos políticos, esos que la gran mayoría de España avala con sus votos. Con todos esos comodines creados bajo legislaturas “caciqueras”, ya sean doctrinas o indultos, solo han valido para fomentar que las personas se tomen la Ley por su mano. Por eso un Sheriff en el siglo dieciocho tenía más piel sentida que cualquier juzgado de instancia y esa es la clave: la justicia no puede ser desigual entre los ciudadanos pero tampoco puede regir la misma presión sobre cualquier masa. 

La Madre Justicia ha olvidado en su enseñanza "low cost" dar las directrices correctas y la Ley parece un ranchero de Texas adicto a los problemas con hedor a whisky. Si eres uno más de sus empleados hormiguita tendrás tu jornal pero no le toques los cojones al Terrateniente o podrás comprobar cómo se abren las puertas del Infierno. Para paliar las heridas, en el Festival de los Complementos de este Otoño podrás encontrar GRATIS* una mordaza para atenuar esas ganas de salirse de tono. (* Pagada con tus impuestos)


La calma es la clave, si no quieres que el rebaño escampe. 


Porque la Ley no es tonta y está constantemente ebria de poder. Tendríamos que servirla como buenas hormiguitas obreras amordazadas. Espera, si ya lo hacemos.

Ergo vuelve a salir airosa al servicio de cuatrocientos hijos de puta disgregados entre nuestras sociedades. Son todos aquellos a los que el Poder les viola repetidas veces y acaban siendo caricaturas de ellos mismos; gestionando países a lo Madrid Arena y siendo conscientes del pequeño riesgo que tienen a pagar sus deudas.


Ahora por nuestra parte nos hemos limitado a endurecer el cuerpo para no ceder, aunque de pose hemos acabado estáticos. Somos figuritas articuladas preparadas para la acción, que triste. Tampoco se sabe la expectativa estándar porque nadie tiene nada claro; de repente somos novias indecisas con la cabeza hormonada para tomar decisiones cruciales, y esto es serio, como cada voto que se regala a base de inconsciencia. Que ni "colores" quedan ya y parece esto un After al cierre con ganas de perrear. Ves, vuelve a salir el egoísmo. Nos tiene bien calados.

Por eso chirrían más fuertes sus constantes choques, con mini guerrillas en sus faldas la Ley esta incómoda y aprieta.


Solo un par de cosillas al cierre sin importancia. Si la Ley existe es porque creemos en ella, y vivir bajo su tutela sin beber su doctrina es muy cobarde. Igual de cobarde son los Grupis que la siguen hasta que el concierto es en su casa y de repente despiertan sus conciencias.


Asumamos responsabilidades, asumamos que a veces la lucha no nos reportará nada, y no conseguiremos resultados inmediatos ni propios. Asumamos que de forma individual no valemos una mierda y podremos crear una ley que nos ampare, nos proteja y por que no, nos eduque.


Una Ley tajante ante la desigualdad, flexible ante la necesidad personal e inflexible en la reincidencia; el que quiera reinsertarse nunca lo hará en prisión, sería como curar la pedofilia en un Chiqui-Park. Por eso hay que acabar la fórmula, para no crear más quimeras a pregoneros sindicales que atestan bares, asociaciones de barrios o plazas mayores con la tienda del Decathlon a cuestas. 

Una Ley que por fin deje de humillar el significado de la palabra IGUALDAD.









domingo, 25 de septiembre de 2016

BUFONES QUE NO ESTAN LOCOS Y LOCOS QUE NO ESTAN CUERDOS...






Llegan los locos. El horizonte irritado se perfila con las cuencas de sus ojos dilatadas. Una horda se esfuma hacia nosotros aumentando sus filas con todo el que tenga una matriz de locura. Creciendo en plaga. Casi bíblico, a falta de un buen bofetón de incienso.

El cielo se tiñe para brotar la locura hibernada. Con el bien y el mal amordazados vemos nacer el “todos a una”, la Utopía Sapiens. Y en esa orgía anárquica muere la civilización para resurgir la pesadilla de los cuerdos. Pobres de ellos, estandarte de clausura y buen vivir que los convertirá en el mártir que tanto idolatran. Sin dramas, están bien entrenados en el arte de auto flagelarse.


Que vienen los locos.


¿Vienen?


Pensé que ya estaban aquí... cuando veo y respiro la autodestrucción. Loco de piel inerte, de muerte maquillada y de posesión por GPS. Loco de dar vida al amor rápido, frío y egoísta. Con mandamientos esposados e hijos con vidas usurpadas por padres que no supieron vivir. Locos.


Tarados que conviven con el dolor y la barbarie acompasando la superpoblación con atrocidades. 



Suenan cascabeles, la cara empolvada, 
comienza la era de locura embolsada.


El joker nos viste y la demencia nos alimenta, 
que de empacho revienta y el paladar… desiste.


Engullendo sopas de veneno con porexpán de sabor y el gusto afín, bazofia inhumana e insostenible que surten de matadero a Frudesa o al Burguer King.


El sustrato recibido da la oferta caduca. 
Y apretamos las manos sin lágrimas de criterio sesgando hilos de vida, para embellecer la nuca que una vez mostró cicatrices de cautiverio.


Con el latir errático, seguimos avanzando al fondo abisal
para rezar por nuestro porte fanático, ahogados, 
sin digerir la verdad susurrante del pésimo comensal.


Suspenso vaticinado. Hemorragia mental. 
No habrá recodo capaz de refugiar nuestra tara de origen y el bufón se fumiga despiadado a la cavidad nasal. 
Ya está dentro. No hay vuelta posible.


Que reine el caos de la sonrisa triste 
y despierte el castigo humano que una vez fue inflexible.





Locos... aquí tenéis vuestra morada.