viernes, 20 de enero de 2017

DE ESTE AÑO NO PASA LERELE LÉ


A propósito de este estupendo "reseteo" remontamos un Enero silencioso donde la boquita pequeña es la reina de los proyectos de carácter anual, si, los Propósitos para este 2017.
Obviando los comodines del público, los que pregonamos con el pecho hinchado, hay una de propósitos que por su olvido año tras año ya son oficialmente DES-PROPÓSITOS. Como tendemos a olvidar lo importante por qué no recordar algunos de ellos; descartando ya  el gimnasio, vapear o acabar el estante REWöSKIL del Ikea.

- No puede faltar del PERDÓN. Si seguimos almacenando rencor nos va a brotar en el cuello un bulto de mala sangre. Perdonar las cosas que realmente no tienen importancia y se alimentan de nuestro egoísmo. Por favor, encarecidamente imploro a todas esas personas con esta tara… dejar de odiar. Triste es odiar pero más triste es si lo haces en balde. Como el ciego que se viste de piloto, de verdad, es hasta cómico verlo; si no fuera porque vivirlo es un puto infierno, claro está. No sabéis el daño colateral que producís con vuestra energía, sois el caos en formato de viaje. Animo, es ponerse más que nada, requiere el mismo esfuerzo cerebral que 20 minutos jugando a una tragaperras. ¡Avances! 1, 2, 3!!!
- ¿Y QUERERSE A UNO MISMO? Pero de verdad, valorando con objetividad lo que somos y actuando en consecuencia. Descalificados los mártires de España y los que están encantados de conocerse cada mañana. A veces sólo nos empeñamos en copiar lo que vemos al de al lado, con esa manía de usar el látigo social que nos desprestigia y nos humilla. Es la regla de 10. Tú puedes realizar diez acciones de las cuales 9 serán correctas y 1 será un error. La lógica universal, esa que hace que no bebamos legía o chupemos un cable de alta tensión, dice que el balance total sería un éxito, casi rozando la matrícula. Pero no, el látigo social nos enseña: hay que obviar esos nueve aciertos y sobrevalorar el error. Hasta que dicha persona se auto flagele por ese mísero error y para el resto será un trágico punto de inflexión horrible al que criticar, burlar o humillar de forma despiadada. Ya ves… así se las gasta la sociedad, va de abierta pero en canal.
- Otro des-propósito estándar es reducir las horas de tele. TELE CACA. Hay que dejar de vegetar tantas horas diarias en frente de la puta tele. Hay gente que no sabe conversar nada que no salga de la programación diaria. Los adictos a Telecinco ya pueden acudir a granjas de desintoxicación. Ahora en serio, no hay nada que embrutezca más. Cada día es más triste como nuestros impuestos pagan una tele pública llena de contenidos aburridos y con una falta de dirección muy notable. Y el ámbito de la televisión privada es una ramera enferma con ataques agresivos en estado crítico. Cualquier día estalla y retransmiten una programación infantil de zoofilia o los informativos vestidos de nazareno, yo que sé.
- RELACIÓNATE. Es fácil, es igual que el whatsapp pero presencial. Es algo anecdótico vivir en sociedad sin ver a alguien que te importe de forma frecuente. No valen los compañeros de trabajo o la cajera del súper. Cada vez estamos más alejados de todos, y en consecuencia de nosotros mismos. Pasamos la mayoría de horas solos en casa, en el transporte público, haciendo infinidad de funciones rodeado de gente que ni nos conoce ni tres cojones les importa. Por eso actuar como John Wayne con las personas que nos importa no es nada inteligente. Por una vez tan egoístas que somos deberíamos enfocar esto con la parte de quedarnos solos de mayores, y en definitiva morir solos. Sin paños calientes. Que el recorrido en tiempo  no es tan lejano como quisiéramos.
- PIENSA en los demás. Es raro, sobre todo para el que no lo ha hecho nunca, pero la empatía educa. Hace mejores personas. Y quien sabe, lo mismo hasta te das cuenta que pensar en los demás allana bastante el idílico camino a la felicidad, ya ves tú qué cosas.
- MADURA; esta es de nota. Aunque no lo creamos no somos el único ser excepcional de la tierra con problemas y razonamientos. Ni el único que no puede solucionar YA sus historias por mucho que patalee, gruña o trate mal a su gente  por ese exceso de confianza tan chuli que se tiene. En el caso de no querer hacerlo bajo ningún concepto, limitarse a guardar silencio para no hacer el ridículo. Y sobre todo dejar de argumentar que tus problemas son más graves que los del resto, es bochornoso. Además no sabéis lo triste que resulta ver cómo alguien que os necesita acude a vosotros para recibir como respuesta un “pues yo…” vamos, más triste que cuando os ponéis a la altura del sufrimiento ajeno.
-  VALORA lo que tienes. No puede ser que consigamos cosas, retos, emociones... y el tiempo borre su existencia con nuestro permiso. La vida no consiste en pasar de casilla en casilla lo más rápido posible hasta llegar a la meta. La vida es cada una de esas casillas. Y la meta es un corte de suministro permanente; no perdamos el tiempo idealizando lo que puede haber más allá, ni perdamos la cordura restando valor a los logros que los demás pisotean. La envidia come de esto día sí, día no.
- Sobre todo AMA. Hasta que la carne se desgaste y las heridas rediseñen tu silueta. Es lo único que nos diferencia de ser un fracaso como forma de vida inteligente y lo único que podrá frenar la caída libre del eslabón cansado de la evolución. Cada vez que dejamos de amar lo que hacemos o tenemos nos cubre una capa de plástico envasando nuestra esencia, lo que somos. Y va camuflándose cada día hasta que amarillenta nuestra piel, acabando por ser un gato descolorido de PVC en el escaparate de un chino. Agitando el puñito, como si estuviese vivo. Amar te hace libre y despega la suela de tus pies, lo más cerca que estará el ser humano de volar. O acabaremos por ser el perro en la perrera, la furgoneta en el granero o el toca-discos en el desván.
- Y por último, BUSCA el motivo. El sentido de  tu “todo”. Busca esa chispa que te hace despertar y un por qué para existir. Cuando se existe "a secas" solo estamos adelantando un final que seguro nos está aguardando. No podemos minimizar ese archivo eternamente, esperando que un día miremos en la barra de tareas y ya no esté. Al final aunque no lo queramos admitir ese primer trazo que nos define nos enseña el camino, y eres tú quien decide si seguirlo o no.

Si todo esto resulta insípido a vuestras retinas, la otra opción es cagarse "en la puta madre que va" y pagar la matrícula del GIM para asistir on line, compadecerse de todo lo que te pasa mientras no se hace nada, dejar pasar el tiempo sobre nuestras caras para que se dibujen arrugas aburridas y por encima de todo dejar caducar todo ese potencial que tenemos y nos bloquea del puro terror que nos produce. Pero eso ya lo sabíais, es lo mismo de siempre.
Así en avalancha es demasiado concepto, y abruma, pero es la reina en todas las casas.
Y así se acostumbra uno a camuflar lo que duele a base de combinaciones aleatorias que nos dan placebo.
Así la mierda que no huele no está y así a base de Planeta Agostini, el Sálvame y cuatro horas de facebook se nos pasa el día, el año y la vida. Así.
Mis disculpas más sinceras. Robar estos minutos de lectura radiactiva pueden ser delito tipificado de Hurto al Tiempo.
Y el tiempo es ORO.