viernes, 31 de julio de 2015

BARBACOA DE OXÍGENO.








Permitirme un momento, debo apaciguar el estallido de orgullo patrio que me invade antes de pronunciarme...


...ya.


Por si alguien desconoce uno de los acontecimientos estrella de nuestro verano, hago eco de su existencia. 

Es el Survival Show "Y cuanto más veraneo, mas calentito te lo pongo". Producido por La 1 y nuestros impuestos, a manos del incomparable José Luis Moreno y Monchito como segundo.

Se trata de recorrer la estepa Española a ver quien calcina más hectáreas. Cuanto más revuelo  y dificultad se cause, subirá la puntuación. Ganará el que a lo largo de 15 años acabe con todo brote verde; con un bote de 1 millón de euros a repartir entre todos los participantes si terminan por dejar la península como un secarral.


Para participar el proceso es muy selectivo y profesional. Hay dos vertientes. Una, personas descerebradas y con la ignorancia compulsada y sellada por el Ministerio de Cultura. Y dos, cualquier sujeto inmerso en la especulación sin ningún tipo de escrúpulo, y que esté asociado con entidades públicas que lo encubran.


De momento a mitad de verano se está poniendo interesante, recientemente se ha liado parda en tierras catalanas dejando bastante terreno en modo carboncillo.
No se nomina a nadie, porque las fuerzas del estado van ciegos a bastonazo limpio y los profesionales del entorno se rigen por el Estado como funcionarios y... pues eso, entre que son cuatro gatos sin medios y puteados, para qué contarte.




Ojalá y esto fuese real. Por lo menos no me jodería tanto ver la maratón de quema, cada año peor y más tremendo.

Además, parece que solo le da importancia Pedro Piqueras y su dramatismo exagerado; a las pruebas me remito cuando la mayoría de los culpables siguen saliendo de rositas y cada año hay menos forestales.


Con ese afán de edificar chalets en medio de la nada con vistas a la naturaleza carbonizada.


Y la permisividad sin ley de recalificar terrenos chamuscados de la mano de ayuntamientos corruptos.


Cada verano perdemos más de lo que recuperamos y llegará un momento en que las zonas importantes, nuestros pulmones, quedarán abnegadas e imposibles de recuperar. Pero urbanizables, eso sí. Aunque los árboles de las aceras sean de PVC. 

Ni Serrat con su "Todos contra el fuego" consiguió concienciarnos; lo peor es la indiferencia con la que pasa entre todos nosotros, sin reacción alguna. Y no es entendible, con un coeficiente intelectual de 75 es suficiente para saber que sin espacios naturales la vida sería una puta mierda.


Pero bueno, es que "a mi si no se me quema la casa, es que ni lo pienso"... y esta forma de pensar será la que acabe con nosotros. En cierta forma, nos lo estamos currando de lo lindo.


Pues yo sigo siendo de los que se cabrea de narices por seguir viendo este Plan de Parsimonia, y no me cansaré de hacer apología por salvar la naturaleza. Y a los que se les llena la boca de improperios y excusas decirles: hasta que no aprendáis a sobrevivir sin oxígeno dejar de hacer el gilipollas y preocuparos por algo que de verdad está en vuestras manos, no en las de organismos que trafican con los espacios verdes al mejor postor.



Y concluyo con un eslogan usurpado al Sr. Heineken…



#PiensaenVerde

















martes, 28 de julio de 2015

QUÉ HABLAS...



Algo con semejante fuerza no puede estar degenerando en un complemento del ruido. Sus posibilidades... aburridas y estancadas en un sofá viejo instalado en el paladar.
Vivimos La Edad del Hablar por Hablar.
Es la crónica siguiente, un abrumador abanico de posibilidades malgastadas en pulir valores mediáticos e inservibles.

Ha nacido y crecido la Comunicación Venenosa. Conquistando la sociedad como cualquier contaminante acústico, alojada en cada recoveco neutralizando la coherencia. El ritmo urbano lo camufla hasta que decides dejar de oír y consigues escuchar.
Una frecuencia se propaga voraz de boca en boca, enlazando entre sí frases hechas y palabras fuera de contexto, para crear un zumbido humano que a casi todos contagia y acapara todo el poder. Creando el yugo del futuro y la peste del presente.

Se habla sin decir nada, sin filtro; solo creado y digerido, olvidando el "dejar enfriar". Directo a los labios para escupirse a tropezones. Es la nueva moda en criterios a seguir.

Preguntar a un ciego la importancia de la palabra; un valor arrastrado a ser la reina del baile en las carencias de los sentidos. Degenerada a hacer voces terroristas entrenadas para destruir, humillar o difamar.
Nos hemos acostumbrado a vivir cada día entre estas vomitonas, esquivándolas y conviviendo con su aroma. Es el uniforme de la palabra, el compuesto de la lengua afilada.

Ha de ser así, porque así nos gusta. Es nuestra demanda, con su síndrome de Estocolmo apto y en funcionamiento.

Y habituados a silenciar la palabra optimista, el personaje principal se ha crecido a base de vinagre. Aliñando el habla hasta hacerlo repulsivo, salpicando incandescente como en la fragua.
Y nos sentimos orgullosos. Tirando de soberbia se asocia este pack indivisible de ignorancia, falta de respeto y de educación; para comunicarnos y exasperarnos, alejarnos entre sí, para robotizarnos. Pero la esencia adictiva es su fuerza:
- Reaviva el ego.
- Roba la confianza para hacerla propia.
- Restalla el poder mezquino de someter al resto.
Imposible al rechazo. Puede mutar esperpentos de persona en una especie de ametralladora verbal contenida en un palomo de pechera hinchada; con las ideas más trabajadas y un físico notable se puede crear una máquina monstruosa.
Últimamente producidos en serie, podemos encontrarlos en la política, televisión,... son la plaga de orugas en primavera.

Balando como ovejas en cualquier medio para llegar a todos los oídos, lavando el entendimiento para reiniciar las formas. Solo nos queda un clásico cervecero: ¡Traga! ¡Traga! ¡Traga! ¡Traga!

Muchos han dejado de hablar. Ante semejante atentado comunicativo apelan al silencio. No interactúan, negando la conversación e ignorando lo que escuchan. No quieren entrar en esa rueda peligrosa de destrucción gratuita, incapaces de pisotear sus valores a cambio de seguir perteneciendo a la corriente principal.
Como penitencia, viven apartados del escenario y conectados a una fantasía peligrosa. Creando inframundos con los ojos cerrados ante tal oleada de comunicación inflamable...

La parte positiva es cuando encuentras alguien que no hace tributo a la verborrea necrótica y disfrutas de escuchar, conversar y aprender. Un lujo de este siglo que parece estar condenado a romper el top 10 de "En Peligro de Extinción".
Siempre podéis uniros a Saliva sin Fronteras,  dedicados a luchar contra su gasto inútil en hablar por hablar.
Por una mezcla de palabras, por escuchar aquello que da luz a tu corazón. Por las canciones, los susurros, la valentía de decir lo que uno siente.
Porque al final no nos va a quedar nada que decir.

#meagotatantoeloirtequeluegohacesconmigoloquequieres
#eltrucoesusartecnicismosparaqueasientantodospornoreconocerquenoteentienden
#telodigobonitoyconcarismaqueluegovoyahacerloquemesalgadeloscojones







sábado, 18 de julio de 2015

ENAJENACIÓN EN COMBUSTIÓN



Ando rasca que te rasca
en el medio de la nada mental hasta perforar toda mi borrasca.

No percibo el destrozo
aun notando viscosidad en el tacto;
ha sido el hedor de mi embozo
emanando por la yaga mi 
yo abstracto.

Este infame con valor selectivo
propenso al estorbo corrosivo,
cuando menos es necesario
y con apoyo de este calor lapidario,
viene esquivando exorcismo para el mismo y cansino calvario.

A causa/efecto del boicot térmico
se pone estricto y asfixiante.
Como una novia rabanera y su pico
avasallando por detrás y por delante.

Cuando son cientos las puestas de escena
anticipas ya la mejilla, musculosa,
con training de hostias a mano llena.

Pero Fahrenheit tiene poder.
Sabe aliarse con tu escoria interna
diplomado en joder con tiempo y saber.

Su oferta del catering repulsivo
está expuesto al comensal
con "irascible, tremendista y tozudo" de carta principal.
Disfrazándote del miedo más primitivo.
Con el valor y la entereza de un niño repulsivo.

El ansia viva reclama oxigenar, vacío de calavera para ventilar dilatando el flujo de la yugular.
Y esperar...

Por una vez el tiempo puede echar un capote.

Buscando sabueso a golpe de bigote,
la tregua en alianza con la noche, melodía del coyote,
saliendo a cazar brisas templando el cogote.

Es entonces cuando la lucha afloja
y despierta la moral despiadada.
Creciendo de auguro al triunfo con espada.

Por la sangre fría destilada, la arteria emocional refrescada y el bombeo de coraje que forma el yo salvaje.

Y levantando el puño de victoria
robando tus riendas secuestradas,
a fuego entre la sombra y la mirada
te despides de la guerra que marca tu historia. Allá por septiembre, claro.

Solo quedaran tres estaciones
administrando alma y emociones.

Seguiremos de rigor militar con temple cirujano,
hasta que retorne el puto verano
sometidos del calor, por cojones...
Yo es que soy más de chaquetilla, mal asunto con el calor africano.






jueves, 9 de julio de 2015

RUSTIC WORLD






Ruido en la calle. Todo se activa, y los regueros de personas y vehículos van creciendo en número. Puede ser cualquier ciudad, eso es lo de menos. En el núcleo arterial de la urbe tras una puerta centenaria de los numerosos portales, entra en escena una señora algo peculiar. Doña Luisa.

Con sus 73 años y vestida como si hubiese salido de un concierto de Mocedades se dispone a dar el mismo paseo que lleva dando cerca de 10 años. Compra el pan, "marujea" con las cuatro señoras que están a las puertas de sus comercios y se vuelve a casa.
En todo su paseo explota su habilidad más significativa: su entrecejo.
Un perfecto medidor de "majaderías" que Doña Luisa interpreta a todas esas cosas que van atadas al modernismo y al progreso. Que pasa un chaval con el móvil y los auriculares, entrecejo. Que ve a un hombre sentado leyendo con su eBook, entrecejo. ¿Y si cierran a distancia un coche con la llave?, entrecejo. Es automático, similar a un gato canoso boca abajo que se eriza del susto.
Su anécdota preferida es cuando dejó de tener televisión por negarse al T.D.T. o " esas mierdas que van por el aire y dan cáncer". Cada día aprovecha para contarlo, así es Doña Luisa, y se regocija que así sea.

Su casa es un museo de los prototipos que hoy en día definen a las cosas: batidor manual, mechero de chispa, brasero de leña, cocina de carbón... lo más moderno que posee es una radio y por la idea de no estar totalmente desconectada. "Está enchufada detrás la cómoda desde hace 15 años y cualquiera la quita, a si que, ahí se queda...". Es el ejemplo más claro de la unión entre Doña Luisa y el progreso, un matrimonio a la fuerza.
Cara al invierno y coincidiendo con sus dos acontecimientos más notorios, la paga extra de la pensión y su cumpleaños, Doña Luisa prepara la visita a su tienda favorita, La Tienda de Antigüedades. Sola en el mundo, y sin nadie a quien regalar, este acontecimiento cobra en ella toda la importancia posible. Es su capricho de calendario. La tienda, situada muy cerca de la Plaza Central, es el típico establecimiento con la propuesta de no dejar un  milímetro de espacio sin ocupar con cacharros y más cacharros. El dueño, Ezequiel, ya se encarga de ello abasteciendo de cosas antiguas mientras su cabeza se debate entre llevar un comercio y sufrir el síndrome de Diógenes
La semana pasada recibió un cargamento de cosas polvorientas desde Marruecos y adelantándose a la visita de Doña Luisa ya tiene algunas cosas apartadas.
Esa misma tarde, muy dichosa, acude a la tienda. Tras los 30 minutos con la charla de rigor, Ezequiel comienza sacar todos los tesoros marroquíes sobre el mostrador; después de titubear entre tanta elección Doña Luisa se decide por un quemador de esencias con forma de minarete y adornos dorados. Toda una explosión de arte. Sin más dilación paga el inflado precio a Ezequiel por el quemador y vuelve a su casa con su nueva adquisición. Está impaciente por buscarle su sitio. Como la ausencia del televisor dejó un hueco enorme lo pondrá en su lugar, rodeado de los marcos de fotos. Además, por un módico precio lleva también esencias de aceite y velitas para el quemador. Listo para la acción.
En la noche de hoy a Doña Luisa le espera reunión de vecinos y la coge de improvisto dejando todas sus compras para bajar al rellano del portal.
Ya bien entrada la noche y después de cenar se dispone emocionada a colocar su nuevo quemador; lo prende y contempla orgullosa su nuevo objeto decorativo, "así se va el olor del patio de luces que huele a basurero..."
Estando ataviada con su costura para hacer sueño, el quemador empieza a emanar una humareda blanca y espesa de donde se dibuja una silueta extraña. Doña Luisa, muy supersticiosa, apaga el quemador y entra en pánico. - ¡Qué horror Santa María Purísima! -exclama temblorosa cuando, segundos después, comienza a materializarse un torso que se desdibuja sobre la base del humo.

Esta petrificada, lo máximo que puede hacer es sacar su estampita para besarla mientras reza entre dientes. Aquel busto empieza a recitar una jerga antigua fijando sus ojos luminosos sobre Doña Luisa, eclipsando su gesto y provocando de terror que se arrodille por piedad. De repente, ese ser mágico enmudece y le invade una risa bastante molesta; Doña Luisa sale del trance y se queda perpleja:
- ¡Ja Ja Jaaa! No te asustes, soy un genio del Oriente con poderes mágicoos...
- ¿Eh? ¿Pero qué leches es esto? Vaya mierda de cacharro moderno que me ha colado Ezequiel, ¡pienso devolvérselo!
- No deberías... puedo concederte un DESEO  y cambiar tu vida para siempreee...
- ¿Qué? Pero que invento es este, si no está enchufado, madre mía que los huevos de la cena estaban malos. ¡Salmonella!
- Tranquilidad Luisa, no soy ningún artefacto ni estas enferma, solo soy un genio que concede todo aquello que imagines...
- Ya... ja ja ja ja, ya esta, a la residencia de cabeza. Pero que cabeza loca, como se estropean los cuerpos.
- ¿Cómo puedo convencerte Luisa? Tú solo pide lo que más quisieras y te lo concederé. Es mi destino, mi legado...
- ¡Doña Luisa!, que no hemos compartido aseo para esas confianzas. Esto no puede ser, es cosa del Diablo. Esto me pasa por comprar cosas de vete tú a saber dónde.
- No tengo nada que ver con el diablo "Doña Luisa", tan solo soy un ser mágico con miles de años de antigüedad y me avalan todos los deseos increíbles que he creado para el hombre. Pide, pideee...
- No me fió... ¿y si luego me posees o algo peor? ¿O me engañas y me metes en el quemador? ¿O abusas de mí? ¿O...
- ¡A ver Doña Luisa! No desvaríe hostia, que no existo de cintura para abajo... haga el favor ¡¡Y PIDA EL MALDITO DESEO!!
- Uf, que carácter, deberías salir más del quemador porque te amarga; te puedo enseñar punto de cruz, relaja mucho. ¿Has cenado algo?
-... por favor, no se descentre Doña Luisa. El deseo. Pídame el deseo y me vuelvo al minarete. Por favor... ¡YA! ¿No hay nada que desee con todas sus fuerzas?
- Hombre, pues yo que se... así en frío me pillas descolocada. ¡Jesús! Cuando le cuente esto a la frutera...
- Sabe que, nunca me ha pasado pero renuncio, me vuelvo al minarete, no hay deseo. Ala.
-¡Espere! Hay que ver qué mal genio , espera, ja ja ja no quería decir eso. Bueno. Pues que deseo... deseeo... ¡Ya está!
- ¿Siiii? Dígame, dígame ya por favor.
- A ver, deseo que todo lo moderno no exista, quiero que todo vuelva a ser como antaño... eso es, ¡QUIERO UN MUNDO RÚSTICO!
-¿?
-Sí. Todos los cables, la "tesnolgía" y esa mierda... ¡FUAS! al garete. Que sean todo cosas naturales, de la tierra. Así dejaremos de hacer el tonto con los botoncitos, ahí todo el día "tiqui tiqui"...
- Madre mía Doña Luisa, si me daba a mí que riquezas no era usted de pedir. Entonces ¿quiere que todo lo tecnológico sea sustituido por material rústico?
- Ea.
- Bueno... sea como sea, esto va a ser divertido. TU DESEO ASÍ SE HARÁ.
- Pues mira tú que bien. Y ahora metete ahí en el quemador que vas al altillo, porque madre mía lo que das por culo. Vaya horas... yo tendría que estar ya con el camisón en la cama.
Y como siempre acaba sus sentencias Doña Luisa "Chin pum, se ha acabao". Se mete en su cama y se duerme dándole vueltas a la idea en la cabeza, con cierto escepticismo.

Al día siguiente Doña Luisa se levanta montada en su rutina, con su ducha, su desayuno... y un grito clama al cielo cuando su nevera, una de las pocas cosas que gasta vatios en su casa, se ha vuelto de madera. "Santa María de Dios, que he tentado al Diablo" recita de corrillo mientras comprueba que las pocas cosas que tiene dentro no están refrigeradas.
Excitada, empieza a recorrer su casa buscando las cuatro cosas que tienen enchufe. No lo puede evitar, una pequeña sonrisilla se esboza en su cara. Igual que un niño cuando viaja a Euro Disney se viste y acicala impaciente por bajar a la calle, necesita ver con sus propios ojos como aquel genio del minarete había cumplido aquel peculiar deseo.
Nada más pisar la calle Doña Luisa se queda petrificada. Un  Apocalipsis Rústico se ha desatado. El caos de pavor y desconcierto flota en el ambiente en fusión con el aire. La gente en la calle esta perpleja y envuelta en un terremoto de involución.
Todos los coches, las luces, los teléfonos... mágicamente se han transformado en madera, piedra o mimbre; sin ningún patrón establecido, como si se tratase de un juego aleatorio. Impactante. 

La incertidumbre reina en todo el mundo, salvo en los países más pobres donde la diferencia ha sido mínima. A razón de buscar remedios ante tal situación no han tenido que asimilar ninguna debacle social, no están tan alejados de la transformación rústica.
La catástrofe recae sobre la soberanía del primer mundo, donde todos sus pilares se sustentan en una estructura mecánica y digital. Y todo gracias a Doña Luisa y su entrecejo implacable.

Un receso evolutivo perdido por la soberbia de confiar nuestra memoria de progreso a millones de cerebros artificiales que custodiaban nuestros inventos, avances y demás escalas del crecimiento humano. Castigados por esa manía de instaurar una rapidez sin espera en una maratón que parecemos haber olvidado su meta.
Y recuperar lo perdido no es una opción. Conforme fueron pasando los días, las semanas y los meses no había mucha disposición a intentar recuperar todo lo que se tenía anteriormente, sin la maquinaria que aceleraba todo el proceso para el hombre. El perfil urbanita es demasiado "vago" como para aunarse a luchar codo con codo en un proyecto más que faraónico, y aunque parezca mentira, hay una gran mayoría de personas en este mundo que no querían luchar por un proyecto el cual nunca tuvieron a su alcance. 

Los proxenetas de la sociedad no estaban protegidos en sus castillos empresariales, ahora son meros ciudadanos sin ninguna experiencia manual, agrícola o meramente primaria; en cierta forma son castigados en la misma medida que ellos antaño se cansaron de ejecutar.
El rasero se ha equilibrado para todos, ya no se puede amedrentar a base de un poder con misiles de mimbre y armas de madera. Las grandes potencias mundiales son auténticos museos de cantera y carpintería, atestados de figuras inertes sin ningún valor que no sea el contemplativo. El éxodo de las macro ciudades es instantáneo, nadie vive tranquilo en un rascacielos de madera... y de forma irónica se empiezan a fijar en las costumbres de vida más naturales. Un nuevo enfoque ha cambiado por completo a la humanidad y, mientras tanto,... Doña Luisa sigue bajando de su casa como cada mañana, risueña. Jocosa.
Recoge partes de los coches o los semáforos de madera para hacer lumbre. Cuida un hermoso huerto que con sus vecinos han creado en las antiguas cocheras de su finca y juega a hacer trueques de prendas confeccionadas a cambio de los productos que crean otras personas. Se ha convertido en un Vademécum de la vida rural, al que todos admiran y piden consejo. Es el nuevo orden mundial, y lleva ribetes de punto de cruz.

Y su entrecejo... no ha vuelto a fruncirse. Una vez guardó a buen recaudo el minarete del genio claro está, pues nunca terminó de confiar en que, mientras viva, tenga otra oportunidad de no volver a dejar el peso de la humanidad sobre los micro procesadores.
Su vida a penas ha cambiado, a pesar de la responsabilidad de haber empujado a la humanidad al Medievo; y sigue haciendo el mismo recorrido, hablando con las mismas comerciantes pero con una sonrisa que sobresale de su cara. 
Porque ha nacido el azote digital: Doña Luisa.
Y las personas interactúan constantemente. Hablan, colaboran, se divierten juntos y trabajan con un objetivo importante; algo que ya estaba olvidado para todos. Sentenciando el "dejarse llevar" y recuperando una razón para existir.
Bueno, una cosa tremendamente importante si que ha cambiado...

"Por fin me he deshecho de esa estúpida radio, que arde mejor de lo que funcionaba..."








domingo, 5 de julio de 2015

LA GESTA DE MI DECEPCIÓN.



- ¡¡Hijo/a, tu nunca desistas en tu empeño, Nunca, nunca, nuuuunca, NUNCA!!
Un aplauso enorme a esas mamás del anuncio de Tulipán culpables de crear auténticas máquinas de despiece emocional.
Atiborradas del cómic "
Esther y Purita Campos”, unido al aprendizaje amateur de los primeros libros de Auto Ayuda, allá por los 80, son el resultado de una formación propia digna del club de la pastilla feliz. Son el perfecto General norcoreano en la rama de proyectos de inestabilidad.
Todo esto agitado pero no movido es una plasta de C4  lista para estallar en los carrillos de su churumbel.
Y claro, esos peques como lienzos en blanco se atiborran de la irrealidad que sus mamás nutren a mano de la cucharilla que hace el avión. Metafóricamente ese avión lo utilizaran en la mayoría de los casos hasta que está bien poblada de pelambrera la zona genital, con el destete apagado o fuera de cobertura.
Y ahí salen en serie, igual que en la SEAT  preparados para anti coagular la existencia del resto de los mortales. Con su lucha de misionero extrasensorial en la incesante tarea de hacer ver la luz a todos esos pobres infelices que deambulan por la vida en... la  realidad.
Porque Jo, muy mal al no poner ese filtro multicolor culpable de ver las cosas sin gravedad y con ese halo resolutivo a lo serie americana tan ficticio. Acompañando sus razonamientos mentalmente con la música de "Los Problemas Crecen", buscando una paz idílica con decorado mientras suspiras en el porche del adosado con una taza de té entrelazando tus manos.
Oh yeah.
Solo faltaría tostar malvaviscos en una hoguera y en Hollywood harían un documental basado en "hechos reales".
mamá... tú eres la Doctora Frankenstein. Desde que la criatura empieza a razonar, la desmiembra para sustituir una mezcla de tus miedos, tus ilusiones, tus ganas de convertir a tu vástago en un estereotipo y el salpicón emotivo de tus frustraciones.
E Vualá. Tienes ante ti un adulto tan volátil que tiene prohibido educar a nadie hasta su fallecimiento, perseguido por la UNESCO.
Su hábitat, la vida de los demás. Su tesón, empujar a los susodichos por el terraplén de la vida con sus consejillos "porculeros" y sus frases hechas de presentador del Tele Tienda. Haciendo sus pausas dramáticas y sus miradas caídas de ternero abandonado.
Que pesados. Que mojones inestables ahogados en su discurso que solamente atisban un vacío existencial de tener la vida que se 
encoñó su mamá.
Con lo fácil que hubiera sido invertir todo su esfuerzo en enseñar a un perrito a dar besos en la boca o que empiece a aullar cuando cante Serrat, en vez de construir abominaciones humanas.
Una pena. Solo te queda ir esquivándolos por tu entorno, rezando porque no se fijen en tu persona y dándoles la razón para que su simposio no dure más de 5 minutos.
Y que no necesites deberles un favor de por vida.
Aunque siempre te quedaría el estilo de vida trashumante y huir de ellos por siempre; porque una vez que forman parte de tu historia... no funciona ni el vapor de amoníaco para conseguir su huida.
Gracias una vez más, mamás mohosas, por vuestra obra de arte. Gracias por conducir al abismo social a vuestros "mini-yo" y ver como en su desespero, al caer, arrastran a los más débiles y tropiezan a los que les repelen. Por crear carnaza de platós de televisión. Y sobre todo por pintar con cariocas un mundo en Cinemascope sin atmósfera real.


Os habréis quedado ¡bien a gusto!

#mijoseluisnoencuentramujerporquesontodasunasvíboras

#miniñaesespecialyporesovivesola

#mimamamemimaaunquepeinecanas

#elproblematelosolucionoyoconestelibroquetecambiaralavida